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¿Profesores de IA? En Glorick vamos por otro camino

  • Foto del escritor: Pedro Peixoto
    Pedro Peixoto
  • 3 feb
  • 2 Min. de lectura

En un mundo que parece obsesionado con automatizarlo todo, desde los correos electrónicos hasta las reuniones, era cuestión de tiempo que los "profesores de IA" aparecieran en escena prometiendo disponibilidad 24/7, costes reducidos y una paciencia infinita (todo cierto, de hecho).

Pero si un alumno quiere un chatbot para practicar frases sueltas, internet está lleno de ellos. Por eso, y después de años acompañando a equipos profesionales en muchas empresas, en Glorick hemos tomado una decisión consciente: nosotros seguiremos apostando por las personas.


La IA no puede (ni debe) sustituir la conexión humana

Aprender un idioma no es solo procesar datos; es un acto de valentía y exposición personal. Aquí es donde la IA se queda corta:


  • La IA no te conoce: un chatbot no sabe que hoy has tenido un día difícil o que te sientes frustrado. Nuestros profesores son aliados y mentores que ajustan el ritmo no solo a tu nivel, sino a tu estado de ánimo y energía.

  • La falta de matiz cultural: el idioma está ligado a la cultura y a la emoción. La IA puede traducir palabras, pero no puede enseñarte la confianza necesaria para negociar con un cliente internacional ni entender las sutilezas de una broma en el momento adecuado.

  • El compromiso real: es muy fácil ignorar una notificación de una app. Es mucho más difícil fallarle a tu profesor de referencia, esa persona que te motiva, te reta y celebra tus avances de forma genuina.


Más que un profesor: El aliado de quienes creen en el talento real

Para un departamento de Recursos Humanos, la formación no es un check en una lista de tareas; es una apuesta por el mayor capital de la compañía: sus personas. En Glorick entendemos que las empresas no son algoritmos, sino equipos de personas reales que necesitan soluciones reales.


Habilidades reales en un mar de "contenido basura"

La IA está inundando la red de contenido genérico y vacío, lo que ya se conoce como slop. En medio de este ruido, las soft skills (empatía, escucha activa e intuición) son el activo más escaso y valioso.

Estamos más pegados al móvil que nunca, perdiendo las pequeñas interacciones que nos enseñan a comunicar de verdad. En nuestras clases, el objetivo no es solo la gramática, sino recuperar la capacidad de conectar con otro ser humano.


It's their coffee break.
It's their coffee break.

Si prescindimos del profesor, acabaremos prescindiendo del alumno. 

La IA es una herramienta poderosa, pero no deja de ser una herramienta. Si reducimos el aprendizaje a una interacción fría con una máquina, corremos el riesgo de que el empleado también se convierta en un usuario pasivo o completamente innecesario. Sin el intercambio humano, la curiosidad se apaga y el compromiso desaparece. Para que el talento crezca, necesita ser visto, escuchado y retado por otro ser humano.


En definitiva, en Glorick creemos que en la era de la automatización, invertir en la conexión humana es la decisión más estratégica. Porque cuando cuidas al alumno con un profesor real, estás cuidando el alma de tu empresa.


¿Quieres que tu equipo desarrolle su máximo potencial comunicativo?

Habla con nosotros.

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